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EL SEIKO ORANGE MONSTER Una nota de color para el verano

En estos días sacudidos por una especie de CRI en forma de PAM, he tratado de sustraerme a esa especie de psicología de masas que inunda a nuestra comunidad, induciéndola hacia derroteros ciertos, pero de incierta perseverancia. Me explico: hace un año, cual estandarte de esa fiebre panerística, caí en la impulsiva –casi convulsiva, diría yo- necesidad de hacerme con un Panerai. Cegado por los efluvios que destilaba la estética, calidad y pureza relojera de los Panerai, sucumbí ante un magnífico PAM 111 que hizo las delicias de mi último verano en el que nos compenetramos hasta caer derrotados, de tanto gozo, entrado ya el otoño.
De repente, las mangas de la camisa ya no terminaban ni en el antebrazo, ni en el brazo, sino que cubrían al PAM hasta la muñeca, y éste, privado de su natural tendencia exhibicionista protestaba como sólo él sabía hacerlo: incomodándome hasta la saciedad pues, de repente, se hizo más grande de lo que ya era, e insultaba mi tradicional concepto de lo que para mí representa la natural comodidad de llevanza que todo reloj debe respetar, aún siendo un PAM.
Así que PAM 111 se fue a invernar, con razones como las descritas y acompañado de otras que auguraban nuevas adquisiciones y experiencias. Eso sí, no se fue sin dejarme una buena lección: los relojes para el verano, deben ser como las bicicletas, ligeras hasta en el precio, sencillas, seguras y resultonas…
Es así como caí en las monstruosas redes del Orange. Cual bicicleta para disfrutar de los aires, calores y aguas del verano, reúne todas y cada una de las cualidades que un reloj estival debe aunar: precio, diseño, carácter, sencillez, fiabilidad, calidad y hasta color, todo ello, sin temor a vernos obligados a realizar determinados actos de contricción cuando llegue el tiempo en el que el sol declive su curva, haciéndonos bajar las mangas de la camisa hasta ese punto donde todo reloj reclama su propio espacio.
Valga esta introducción para situar a cada objeto –léase reloj- en su contexto y, desde aquí, agradecer a Goldoff, entre otras muchas cosas, estas magníficas fotos que él sabe hacer, y que me ha proporcionado para completar este post.
LA ESFERA

Lo primero que llama la atención en el OM es, indudablemente, el anaranjado color de su esfera. Dícese que el motivo de tan atrevido aspecto, no es otro que el resultado de estudios que concluyen que la legibilidad de un reloj bajo las aguas marinas se ve favorecido por ese coralino aspecto que la esfera del reloj nos reporta. Mis denostadas virtudes subacuáticas me impiden corroborar tal extremo pero, desde luego, concluyo que algo de ello debe haber, ya que no se trata de un reloj diseñado para el mero vacileo playero sino, muy al contrario, para la práctica del submarinismo.
En tal concepción, reúne todas y cada una de las características que un diver debe poseer. Con una sumergibilidad cifrada en doscientos metros, no creo equivocarme si afirmo que cubre, con creces, las expectativas del común de los mortales en dicho aspecto. La corona roscada y el bisel giratorio unidireccional, y con ciento veinte pasos, hacen el resto.
Pero no sólo de esfera se compone un reloj. Para su legibilidad, los índices y las manecillas indicadoras de las horas y los minutos, son consustanciales a todo artilugio que, por fin, tenga el de medir el tiempo. Así, no descubro nada nuevo si afirmo que pocos, muy pocos relojes, son capaces de mantener y transmitir unas cualidades lumínicas más asombrosas. De día o de noche, ante la claridad del día o la penumbra de las profundidades el OM, fiel a su cometido, nos transmite con toda fidelidad la hora, el minuto y hasta el segundo del momento en que su consulta tiene lugar. Provisto de generosos índices rectangulares, a excepción del correspondiente a las doce horas, que lo es en forma triangular, y unas manecillas de forma auténticamente Broad Arrow la de las horas y de monolito la de los minutos, todo ello impregnado de inmejorable material luminiscente, resulta de una luminosidad y legibilidad casi insultantes para muchos y más caros relojes que comparten la vocación submarinista del OM.
Dichos índices horarios se insertan en un bisel interno que, a modo achaflanado, dota a la esfera de una coherencia tremenda donde, en la posición correspondiente a las tres horas se permite el lujo de contener una ventanilla que informa del correspondiente día de la semana y del mes (en inglés y en español, en la versión que yo poseo).
LA CAJA

En cuanto a la caja…pues…en consonancia con todo lo anterior: acero 316L, de singular y práctico diseño, con fondo roscado, con el inefable sobre relieve de la ola que rompe (en el fondo) y una corona, también roscada y debidamente protegida con los salientes de la caja, situada a las cuatro horas.

Cuenta con un diámetro de 42’5 milímetros (48 de asa a asa) y un grosor de 13 milímetros.

Como curiosidad, diré que la caja tiene una forma especialmente alargada en las partes correspondientes a las asas, para así permitir que el bisel giratorio quede como contenido dentro de ella.
EL BISEL y EL CRISTAL

Son éstos dos aspectos que merece la pena destacar. El bisel, de contornos singulares, al 1gual que ocurre con los laterales de la caja, debido a las inusuales hendiduras que para su mejor agarre ofrece, está subdividido en sesenta partes o indicaciones y, como corresponde a un diver, las quince primeras, especialmente señaladas para el más cómodo y correcto cálculo de los tiempos de descompresión. Pero la característica más singular, es que su superficie está inclinada hacia la esfera, de tal modo, que se asemeja a las paredes internas de un volcán, lo que le dota de una irrayabilidad especial a su superficie, al tiempo que protege de forma notoria al abombado cristal de hardlex que cubre la anaranjada esfera, cual conteniendo la lava (o el coral) que su color sugiere.
Dicho cristal es mineral y especialmente endurecido, de tal modo que, con un uso relativamente civilizado del reloj, no ha de plantear especiales problemas en cuanto a su deterioro se refiere.
EL MOVIMIENTO
 © ei8htohms @ ThePurists
Ningún secreto en ese aspecto. Se trata del muy conocido, fiable y robusto calibre 7S26, provisto de 21 rubís y, eso sí, sin posibilidad de cuerda manual, ya que se trata de un diseño automático puro pero, para compensar, provisto de un rotor bidireccional de eficacia como tal, proverbial.
Su precisión, en origen, es discutible, ya que hay unidades que vienen muy bien calibradas y, otras, que sólo tras un período de rodaje, se avienen a parámetros razonables pero, en cualquier caso, una visita al relojero, puede convertirlo en casi un COSC.
EL BRAZALETE o CORREA
 © ei8htohms @ ThePurists
El reloj puede adquirirse bien con armis metálico o con correa de caucho, ambos de una calidad más que digna (especialmente el metálico), aunque confieso que no he podido testar este último ya que, con independencia de sus virtudes opino que, en cuanto a estética se refiere, nada le viene mejor a este reloj que una correa de caucho negra. La anchura entre las asas es de 20 milímetros, así que las posibilidades de coustomización en tal aspecto son muy extensas pero, eso sí, los pasadores son más gruesos que los que utilizamos en Europa así que, cualquier modificación en este aspecto requerirá, normalmente, el proveerse de unos pasadores normales.

CONCLUSIÓN
Yo diría que, con correa de caucho, es un reloj muy cómodo a pesar de su diámetro y grosor, sobre todo, para el verano, cuando no hay detrás una manga de camisa o de jersey que lo empuja hacia fuera. Concebido como reloj para la práctica del submarinismo –campo en el que Seiko se introdujo en 1965-, nada le impide ser usado por los más comunes urbanitas que, en ocasiones, desean/deseamos salirse de patrones más clásicos, habida cuenta del marcado y original impacto estético que su forma y color le imprimen.
Bueno, si tenemos en consideración que este reloj puede adquirirse por una suma que ronda los 100 € creo, sinceramente, que sobra todo comentario, aunque no me privaré de uno: no sé de otro mejor, ni más bonito, ni más útil, ni más resultón –a ese precio-, para este verano (o para el próximo).
¡Saludos!
Paso
(Nota del moderador: Para ampliar datos técnicos, aquí teneis otra review de ei8htohms en The Purists. En inglés, eso sí...)
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