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París.- Heridos que temen ir al hospital por miedo a ser torturados, médicos perseguidos, un banco de sangre controlado por el régimen de Asad...
La medicina como "un arma de persecución". Heridos que no se atreven a ir a los hospitales, médicos que son perseguidos y se arriesgan a ser torturados y detenidos. Un banco de sangre controlado por el Ministerio de Defensa. Esta es la situación que, según la asociación internacional Médicos sin Fronteras, se vive en Siria. Acusan al régimen del presidente Bashar Asad de utilizar la medicina en su sangrienta represión de la oposición.
De acuerdo con testimonios de médicos sirios y pacientes heridos tratados fuera del país, la organización concluye que el régimen está reprimiendo también a quienes ofrecen cuidado médico.
Según la presidenta de la organización Marie-Pierre Allie en un comunicado, muchos heridos no se atreven a buscar ayuda médica en los hospitales públicos por miedo a ser torturados por las fuerzas de seguridad, que peinan los hospitales en busca de personas heridas en manifestaciones contra el régimen de Asad.
Tener medicinas en casa, un crimen Un reducido número de heridos ha logrado buscar ayuda en países vecinos, aunque la mayoría se ven obligados a hacerlo en hospitales clandestinos instalados "en apartamentos, granjas y otros lugares", que cuentan con una higiene y esterilización "rudimentarias", con escasez de productos anestésicos y con un problema añadido: el miedo de los médicos que los atienden a ser detenidos.
Los trabajadores sanitarios que operan en secreto no pueden tratar correctamente casos graves o proporcionar cuidados postoperatorios, afirma la organización.
Además, el mero hecho de poseer medicinas en casa es considerado un crimen. Un doctor citado por la organización asegura que muchos de sus compañeros que han tratado heridos en hospitales privados han sido detenidos y torturados.
Por ello, MSF llamó al gobierno de Asad a poner fin a la violencia contra los heridos y quienes los cuidan. "Es imprescindible que las autoridades sirias restablezcan la neutralidad en las instalaciones sanitarias".
MSF no opera directamente en el país, pero afirma haber pedido permiso para hacerlo, hasta ahora sin éxito.
(dpa -- 08/02/2012 -- elmundo.es)
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