 |
En mi opinión y contrastando el tema (bases filosóficas, sociológicas y psicológicas) con nuestro sistema actual de educación, puedo reflexionar y deliberar lo siguiente: En la concepción de la Escuela moderna, podemos decir, que funda sus bases en pro del desarrollo y formación integral del hombre. No obstante, en los actuales momentos los resultados contradicen dichas bases al constatarse que la formación ha sido parcial al poner énfasis en la formación intelectual, con una orientación, no hacia la creatividad y al desarrollo de todas las potencialidades del alumno, sino hacia la transmisión de la información y hacia la memorización, estas teorías o bases aseguran ante un supuesto según el cual el hombre nace vacío y que por consiguiente la acción docente consiste en todo momento en llenar ese vacío por medio de la información ya confeccionada por otros actores del proceso educativo, y que además, el estudiante tendrá que aprendérselos por medio del cumplimiento preciso, justo y exacto de las actividades y tareas diarias. Frente a esto se han formulado paradigmas, teorías y proyectos tanto del aula como del plantel, que de una u otra forma están desempeñando el mismo error. Esta escuela moderna descarta y cancela la subjetividad de los maestros, ya que los convierte en máquinas reproductoras de conocimientos. A todo esto le agregamos la inestabilidad institucional cotidiana y la inestabilidad social (violencia, discriminación, desigualdad) que tiene vida en la escuela. Por ello es necesario construir nuevas políticas filosóficas, sociológicas, psicológicas y hasta pedagógicas que vislumbren un nuevo paradigma educativo, que desde cada contexto donde se desarrolle el individuo, pueda transformar la escuela y convertirla en un centro luminoso de comprensión, de entendimiento y sobre todo de vida. La base social que significa ser maestro se ha degenerado en un docente con posición política y socialmente vive marginado por esas mismas políticas, por lo menos en Latinoamérica, representando un papel de muy bajo nivel en el ranking de las profesiones. En la base psicológica de conformar o construir al gran Doctor o el gran Profesional, ésta se ha degenerado, convirtiendo un ejército de desempleados con una pésima calidad de vida. Es esta la cruda realidad, de una sociedad compulsiva, que ha dejado a un lado la inteligencia y la racionalidad filosófica, para dar paso a sus propios instintos individuales, donde cada quien quiere sacudir las cargas de sus propios actos, conformando la vida cotidiana en totalitarismo y anarquía. Nuestra situación social se mantendrá así hasta tanto no se rescate el papel activo del hombre que pueda permitirle ceder las reglas de juego que imponen los sectores dominantes de esta sociedad moderna. JITTY MABARICUNA
|
| |
|