C.Javier    piterpuig@hotmail.com Fecha  7/11/2009 13:11 
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Volver al foro Responder LA RESURRECCIÓN DE JESUS   Admin: Borrar mensaje
 
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La Resurrección de Jesus
Después de muerto resucitó a los tres días

Llega por fin el alba bruñendo de rosa la mañana cual hilo de seda que va asomando lentamente. Un vientecito agradable mueve las hierbas y el rosal que golpea mimoso contra la fúnebre losa del Sepulcro de Jesús. La losa ha sido reforzada con cal, y los guardias están allí aburridos, con frío de guardianes de Dios..
De las profundidades del espacio se asoma un meteoro brillantísimo que viene de regiones desconocidas, es una bola de fuego de resplandor inigualable, seguido de una brillante estela que no es más que la huella de su fulgor. Desciende velocísimo hacia la tierra derramando una luz tan intensa que, pese a su belleza, infunde terror. La rosada luz de la aurora desaparece al brillo intensísimo de ese meteoro.
Los guardias levantan espantados la cabeza porque junto con la luz llega un retumbo armónico, majestuoso, que llena todo lo creado. Viene de las profundidades paradisíacas. Es el aleluya de la gloria angelical que sigue al Espíritu q regresa a su cuerpo glorioso
El meteoro da contra la inútil cerradura del sepulcro, destruye la losa echándola por el suelo, esparce terror y fragor sobre los guardias, que habían sido puestos de carceleros del dueño del Universo, y al pegar contra la tierra provoca ese terremoto del que hablan los Evangelios, el que atemorizó a las mujeres que caminaban hacia el sepulcro esa mañana...
Entra en la oscuridad del Sepulcro, que ahora se ilumina de un modo indescriptible, y mientras permanece suspendido en el aire, inmóvil, el espíritu vuelve a entrar en el cuerpo sin vida que yace bajo las fúnebres bendas.
Todo esto sucede en fracciones de minuto. El aparecer, descender, penetrar y desaparecer la luz de Dios ha sido velocísimo……
El “quiero” del Divino Espíritu lo dice la Esencia a la materia muerta. No se oye ni una palabra.
La carne recibe la orden, obedece con un profundo respiro…No pasa más de un minuto.
Bajo el sudario y la sábana la carne gloriosa se transforma en una eterna belleza; despierta del sueño de la muerte, vuelve de la “ nada en que estaba”. El corazón se despierta, Da el primer latido. Empuja en las venas la helada sangre que quedó, e inmediatamente crea lo que necesitan las arterias vacías, los pulmones inmóviles y el cerebro. Lleva consigo calor, vida, salud fuerzas, pensamiento…
Un instante más y un movimiento repentino se sucede bajo el Sudario. Tan repentino que desde el momento en que Jesús mueve ,las manos cruzadas, y el ponerse de pie, radiante vestido de ese vestido de inmaterial materia, sobre naturalmente hermoso y majestuoso, cuya majestad lo cambia, lo envuelve, siendo siempre el mismo a penas el ojo humano tiene tiempo de captar los cambios.
La luz que lo envuelve brota mas viva de sus cinco llagas, y de todos los poros de su ser
Da el primer paso. La luz lo aureola al moverse, una luz que brota de É y trasciendo hacia el exterior…entonces Jesús realmente es la Luz. No se trata de la pobre luz que conocemos, ni siquiera a la del sol. Es una luz hermosísima que lo inunda, que brota cual belleza imposible de decir... Un azul inimaginable son sus dos ojos, un fuego de oro sus cabellos, una candidez angélica por vestidura. Es el ardor de la
Santísima Trinidad, es la Esencia de Dios, es el Epicentro del Amor Misericordioso que abraza a todo hombre venido a este mundo
Jesús resucitado es todo luz.
Cuando se dirige hacia la salida del sepulcro, dos luminosas y bellas figuras parecidas a humanas están la una a la derecha y la otra a la izquierda de la salida sepulcral..
Aquel año, misteriosamente el huerto de José d Arimatea solo tenia brotes de flores en los árboles. Ahora al salir Jesús brota, se abren, se transforman en capullos, y todos los árboles del huerto se transforman en nubes de flores de variados colores. Podriase decir que es el Sol Eterno que da vida a todo lo creado.
Los guardias están allí, medio muertos, inmersos en lo eternal, temblando ante lo desconocido.
Jesús sonríe, y a su sonrisa parece sonreír todo el Universo. Los guardias caen al suelo, y así permanecen incluso hasta después de llegar Magdalena, que los encontró a todos como muertos.
Ahora Jesús levanta su mano y bendice. Su bendición es para todo lo creado
C.Javier                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                
 

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