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Los Ataques Sexuales del Hombre Pájaro (Artículo de una Leyenda de México)
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Platicando con un buen amigo de Monterrey y comentando las diferencias que existen en cuanto a léxico, alimentos, costumbres, de una ciudad a otra, tocamos el punto de las leyendas existentes en los diferentes estados de la República mexicana. Fue cuando a sobremanera me intereso en la LEYENDA DEL HOMBRE PAJARO, que recorre por esos lares del cerro de la silla y poco conocida en el resto de la República. Esto es lo que me comenta oído de boca en boca y de generación en generación por los viejos habitantes del lugar, sentados alrededor de una fogata y con la atención arrobada de grandes y chicos escuchando la narración de dicha leyenda:
LA LEYENDA DEL HOMBRE PAJARO
A finales del siglo pasado surgió en la región noreste de México la leyenda del Hombre Pájaro. En este escrito se exponen algunas de las hipótesis más convincentes para explicar el origen de esta leyenda.
ANTECEDENTES
Desde tiempos inmemoriales el hombre ha sentido una marcada fascinación por volar. Recordemos los tiempos en que Icaro, personaje de la mitología griega, que huyendo con su padre del laberinto de Creta se acercó demasiado al Sol provocando con ello que la cera con la que había fabricado sus alas se derritiera y cayera irremediablemente al mar. O los Hermanos Wrigth y su máquina voladora que en 1903 sorprendieran al mundo. Y no se pueden pasar por alto los bocetos de el genio del renacimiento Leonardo da Vinci, mostrando el proyecto para fabricar un helicóptero.
Pero pasemos al tema que nos ocupa. ¿De donde surge este personaje mítico tan singular, mitad hombre, mitad pájaro?, ¿Dónde vive?, ¿De qué se alimenta?, ¿Cómo se reproduce?. Y bueno, si existe un Hombre Pájaro....¿Habrá también una Mujer Pájaro?
Son muchas las interrogantes que rodean a este extraño ser. Contamos apenas con testimonios de avistamientos en su mayoría nocturnos . La mayor parte de estos testimonios han sido aportados por individuos conocidos en sus respectivas poblaciones como consumidores frenéticos y habituales de bebidas etílicas en sus diferentes presentaciones (borrachines pues!). Hay quien sostiene incluso la teoría que el consumo desmedido de semillas y granos con que se suelen acompañar estas bebidas espiritosas provocaron en estos sujetos alucinaciones. Quizás los elevado índices de calcio que contienen las pepitas de calabaza, los cacahuates, los garbanzos, los pistaches y las habas provocaron la calcificación y consecuente obstrucción de algunas de sus venas, provocando de esta manera, una deficiente irrigación sanguínea en el cerebro. Si a este hecho le agregamos los conocidos efectos que el alcohol provoca en los sentidos de quien lo ingiere en exceso, pues tendremos justificadas razones para dudar de la objetividad y decires de estas personas.
UNA LEYENDA UTIL
La aparición de la revolución sexual en las tranquilas poblaciones del noreste de México provocó cambios profundos en los hábitos de sus habitantes. Algunos investigadores sugieren que fue entonces como, ante el incremento de embarazos no planeados, surgió como caída del cielo la excusa del ataque sexual del Hombre Pájaro. Es así como la paternidad de muchos habitantes de estas tierras fue atribuida al Hombre Pájaro, ante la nula responsabilidad moral de los verdaderos padres biológicos.
Existe otra variante que aún en nuestros días, algunos pretenden utilizar. Y es que aprovechando la fama del Hombre Pájaro algunos nativos justifican ante sus conyuges las marcas adquiridas durante sus aventuras extramaritales . Es así como más de un esposo infiel marcado con arañazos en su cara, espalda, cuello y torso justificó esas heridas pretextando el ataque del Hombre Pájaro. Esto marcó la pauta para que otros siguieran el mismo ejemplo. Posteriormente, al calor de las copas, estos mismos sujetos se ufanaban ante sus amigos, arguyendo que los arañazos en su espalda no eran producto de las garras del Hombre Pájaro, sino del frenesí que sus caricias y arrumacos provocaron en alguna fémina de generosas proporciones. Y aún más, confesaban abiertamente que los moretones en el cuello tampoco eran los picotazos feroces del mencionado engendro, sino más bien la muestra fehaciente de lo que sus bien desarrolladas facultades amatorias provocaban en el sexo opuesto (o de su mismo sexo, también hay que decirlo).
UNA FANTASIA SEXUAL
Es ampliamente conocido el hecho de que el vulgo ha dado en llamar "pájaro" al miembro sexual masculino. Es por eso que no resulta del todo descabellada la teoría del psicólogo alemán Hans Fritzghüensan, que afirma que la leyenda del Hombre Pájaro es una fantasía erótica producto de las mentes calenturientas de algunas solteronas de la región. La teoría suena bastante lógica considerando que si el anhelo sexual de dichas mujeres es el de ser poseídas por un hombre dotado de un "gran pájaro" . Pues que mejor idealización que en lugar de eso, sea precisamente un Hombre Pájaro quien se aparee con ellas. Esto es tanto como ser poseídas por un Hombre Pene.
Este aspecto es bien interesante porque todas las evidencias apuntan a que el Hombre Pájaro es ovíparo. Esto es una deducción en la que la mayoría de los estudiosos del tema coinciden, apoyados principalmente en que en todos los grabados en donde aparece la imagen del Hombre Pájaro, este es representado sin ombligo. En este caso debemos suponer que más que copular con una hembra, nuestro emplumado protagonista más bien la "pisaría", lo cual definitivamente rompe con el encanto intrínseco que para muchas mujeres tiene esta singular fantasía.
UN ARDID PUBLICITARIO
Otra teoría muy difundida es la que nos habla de una estrategia publicitaria implementada durante el sexenio de José López Portillo. En ese entonces la titular de la Secretaría de Turismo era la Lic. Rosa Luz Alegría y entre sus proyectos estaba el explotar nuevos nichos de mercado. Lugares que tradicionalmente eran considerados sin ningún potencial turístico serían remozados para implementar nuevas zonas de interés. Por ese entonces empezaba a tomar auge ese noble segmento del mercado turístico que ha dado en llamarse el "turismo de aventura". Un mercado noble y muy rentable en donde los viajeros pagan gustosos por que los lleven a los sitios más inhóspitos, montando en burros, escalando montañas, exponiéndose a los piquetes de moscos y otros insectos, arriesgándose a morir ahogados, con la posibilidad real de terminar abandonados y devorados por los buitres en el fondo de algún acantilado, etc.
El Dr. Dagoberto Turrubiates, investigador apasionado del tema, dice contar con copias fotostáticas de documentos expedidos por la Secretaría de Turismo. En dichos documentos aparecen cantidades importantes de dinero destinadas a pagar "testimonios" sobre el hombre. También aparecen copias de los cheques pagados a periódicos de la localidad para insertar notas escandalosas sobre supuestas apariciones del Hombre Pájaro. Incluso se habla de un proyecto fílmico para rodar una película sobre el Hombre Pájaro. Dicha película sería filmada en parajes naturales atrayendo de entrada interesantes entradas de dinero para aquellos negocios que estuvieran en la posibilidad de brindar algún producto o servicio a los integrantes del equipo de producción . De ahí en delante y gracias a la cantidad de turistas que atraería dicha película, las posibilidades eran ilimitadas: máscaras, playeras, calcomanías, gorras, paletas, etc. Incluso la creación de un cereal de trigo que llevaría en cada hojuela un réplica en miniatura de la elegante silueta del Hombre Pájaro.
CONSIDERACIONES ETICAS
La posibilidad de capturar un ejemplar del Hombre Pájaro, plantea interesantes interrogantes de carácter ético y humanitario. ¿Cómo privar de su libertad a un ser que tiene algo de humano?....Sería sin duda atentar contra los derechos humanos que obviamente le corresponden.......¿A quien corresponde defender sus derechos en el caso de que sean vioalentados?........ ¿A la Comisión Nacional de Derechos Humanos o a la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología?....¿Es más animal o más humano?
TESTIMONIOS
Los casos que vamos a describir serían descartados por una gran mayoría como totalmente increíbles, ya que se trata de historias fantásticas de seres de aspecto humano provistos de alas. No obstante, han sido narrados por personas corrientes, sinceras.
El 18 de setiembre de 1877, en Marín, N. L. fue visto un ser humano alado sobre la Iglesia que se encuentra a un costado de la plaza principal. No se dispone más que de unos pocos detalles, pero una figura similar fue observada en setiembre de 1880, no muy lejos, exactamente en la población de Higueras, N. L.
Las visiones de humanoides alados parecen estar más ampliamente distribuidas en estas poblaciones que las de aves gigantescas y supuestos pterodáctilos. El siguiente informe nos llega desde Villa de García, N. L., a unos 20 kms. de la ciudad de Monterrey, N. L. Méx.. El 11 de julio de 1908, un hombre que caminaba por el paraje montañoso conocido como La Huasteca cuando de pronto vio lo que parecía ser una huella de pie humano en el camino. Su perro empezó a actuar de forma extraña, y oyó cómo algo rebullía entre las matas. Al cabo de varios minutos, el caminante, Don Pantaleón Magaña, arrojó una piedra hacia la criatura invisible, e inmediatamente oyó el ruido de un batir de alas y vio que algo "grande y oscuro" volaba hacia el río. Por desgracia, no pudo obtener más detalles a causa de la niebla. Más tarde, cuando Don Pantaleón explicó a sus vecinos lo que había ocurrido, éstos identificaron la criatura como "un hombre que podía volar por el aire", caso bien conocido entre los cazadores de la región.
Un matrimonio, los Fuentes, tuvieron una visión más clara de estos seres alados. A principios de la década de 1950, caminaban una noche por un bosque cercano al mar, en la localidad de Matamoros, situada en el estado de Tamaulipas, cuando advirtieron la presencia de "dos aves" gigantescas en los árboles. Al acercarse más, las "aves" bajaron al suelo, y la sorprendida pareja comprobó que las criaturas medían 1,8 m de altura aproximadamente, y que tenían una apariencia humana. Estaban agazapadas en el suelo como si observaran a los caminantes.
Desde Saltillo (Coahuila, Méx.) nos llega un extraño informe que describe una visión todavía más clara. La noche del 18 de junio de 1953 fue calurosa, y tres vecinos se sentaron en el porche delantero de una casa de apartamentos, al anochecer. La señora Hilda Fernández explicó más tarde: Estábamos charlando, cuando levanté la vista y a unos 7 u 8 metros de distancia vi una sombra enorme sobre el césped. Pensé al principio que se trataba del reflejo ampliado de una gran polilla iluminada por un farol cercano. Entonces la sombra pareció dar un salto hacia arriba en dirección a un árbol... pude verle claramente y advertir que tenía unas grandes alas dobladas junto a los hombros. A su alrededor había una luz tenue y grisácea. La sombra fue vista también por Hilario Soto y Julieta Villanueva, quienes la describieron como una "figura de hombre con alas semejantes a las de un murciélago. Llevaba una ropa muy ceñida, de color gris o negro. Estuvo allí de pie unos 30 segundos, balanceándose en la rama del viejo árbol. De pronto, la luz empezó a desvanecerse poco a poco". Estuvieron de acuerdo también en que medía unos 2 metros de altura y llevaba una capa negra, sombrero vaquero, pantalones muy ajustados y botas de media caña.