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LA CARRERA poema de OSCAR PORTELA
En mitad de la noche mi corazón se ahoga. Y el indómito potro cae vencido por la ardiente carrera que conduce hacia el alba. La muerte lo sorprende.
Y hay temblor en sus músculos cuando abre sus ojos a la oscura tiniebla de los sueños. La razón apacigua la angustia de esperar y consagrar la ostia que es misterio al olvido de duelos y doloras.
La sincopa se aleja.Y nuevamente entrega el noble músculo al círculo vicioso de la noche para continuar remando hacia un círculo incierto. ¿Adonde vamos Dios mío, adonde vamos?
La soledad en mitad de la noche aúlla como un lobo: es certeza y es duda, el fría fuente, y es infierno esta ardiente carrera.
El polvo de los sueños que atraviesa la sístole se borra poco a poco.
¡Ah desbocado corazón, potro indomable sigue esperando pues por la luz de aqueste amanecer aún remoto!
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