|
TODD SANFIELD poema de OSCAR PORTELA
Apoyado como un cuclillo entre tus piernas Ramas de abeto apenas soy un silbo vulnerado Roto ya para siempre el yo: solo tu Todd, ah Salvaje y dulce como la miel que mata, tú, la Osadía de ser esta escultura que alguna vez Se llevarán los tiempos, que retroceden hoy ante Tus huesos, ante la magna obra y el hechizo Emanado de tu cuerpo, ese sol en cuadrante Que cae sobre mí y me quema, y me enceniza El alma de pájaro que posa sus deseos de luz Sobre tu tórax, Oh Todd, magnifico semental Que te ofreces como guarida para el poeta Que encuentra en ti, el rayo que ilumina y el Amante que salva, con el agua lustral del liquido Seminal que mana de tu sexo, libre, erecto, Firme como la copa de ese pino que se eleva Como una oración para que el pajarillo cante.
Y yo obedezco Todd y yo obedezco.
|
|