Admin: Borrar Mensaje

Mensaje
Empastes Increíbles.
Aunque hace unos años os hablé de estas cosas por internet, vuelvo a la carga. Antes que nada debo haceros mi presentación: me llamo Manuel Carlón Guzmán y llevo más de cincuenta años ejerciendo la Odontología en una pequeña ciudad española, pero que tiene la catedral gótica más bonita del mundo, así como suena; León.
Hasta este instante tengo una salud envidiable, así que os ruego no calculéis mi edad, ni creáis que tengo afán de notoriedad ni algo por el estilo, tan solo pretendo eso sí que se me reconozca de ser el pionero en la modificación de otra odontología conservadora y preventiva, de este pícaro mundo, así de sencillo y punto.
Vaya mi primera información a la clase odontológica que como parte importante de la medicina la sienta verdaderamente, y no como una especialidad de negocio. Y digo esto por que les propongo una odontología rápida, y eficaz y sobre todo extraordinariamente económica.
En estos momentos pienso en compañeros que pueden estar retirados del trabajo o por otras diversas razones de índole físico tal vez, ya que esta profesión es realmente dura, pero yo por suerte la he convertido en casi un divertimento, suave y fácil, pero siempre claro está que exista un profesional con experiencia que esté detrás de esto pues caso contrario
Resultaría una verdadera catástrofe al creerse algún avispado que todo el monte es orégano.
Mi lenguaje es claro y sencillo y va también para toda clase de personas que tengan suficiente cultura para incidir de alguna forma en los profesionales que no quieran saber nada de estos adelantos técnicos como los denominó hace muchos años el Doctor Valldaura, figura insigne de la odontología española.
Soy el profesional con la menor habilidad profesional que puedan Ustedes imaginarse, tal vez podría pertenecer a una nueva especie de " homus inhabilis", y tal vez haya sido el secreto de mis múltiples hallazgos para simplificar una odontología demasiado sofisticada en los momentos actuales.

Todo ser humano – de ahí el gran respeto que debemos tener a los demás-

Tiene un aspecto superior por mínimo que pueda parecer a otro ser humano,

Todo consiste en potenciar al máximo esta disposición natural.

No es extraño por tanto que intentase desde el primer momento el evitar una odontología preciosista, que es mas bien propia de joyeros o relojeros a demás de trabajando sobre "naturaleza viva". Y así por ejemplo se comprende que sintiera siempre una animadversión a la desvitalización de molares, que por otra parte necesita una paciencia para ejecutarla eficazmente casi desesperante; a fin de cuentas una pieza muerta es un constante peligro, visible o no visible, puesto que la comprobación radiológica por fina que sea en estos casos no da la lesión microscópica donde puedan permanecer millones de bacterias, esto es causa de frecuentes errores de diagnósticos médicos, lo mejor sería no llegar jamás a la desvitalización, cosa como verán extremadamente fácil.

En cuanto a la extracción se refiere se me daba bastantes bien al tener tacto, delicadeza, y buena preparación, pareciéndome siempre la extracción un acto vandálico, traumático e innecesario.

Así que después de esta larga introducción vayamos a nuestros empastes no antes de reproducir lo que leí en una revista lo que el doctor Donovan de New York escribía al respecto: sé de la toxicidad de nuestros empastes de uso corriente en mayor o menor grado pero no vemos la manera de reemplazarlo por otros... _Si doctor- le respondía en uno de mis numerosos artículos de revistas paramédicas de Barcelona, Madrid, y naturalmente con más profusión en León. Existe otro tipo de empastes sin toxicidad alguna e incluso curativos por su efecto flúor pero estos económicos empastes no entran en el circuito comercial organizada... y sin embargo les digo que estas amalgamaciones atóxicas A.B.A. blancas podían y pueden sustituir a los empastes comunes con creces.

Por qué no se ha llegado a las mismas conclusiones que a las mías, cuando existen cientos de miles de profesionales en el mundo. En el fondo no existe voluntad de resolución de estos problemas por un camino sencillo y sin complicaciones posteriores de todos conocidos y que requieren de una aparatología de apoyo espectacular, carísima y a mi juicio innecesario alguno de Ustedes está leyendo esto y se lleva las manos a la cabeza no se asuste pasa con todo en una mayor o menor grado por omisión o por lo que sea, somos partícipes de un mundo que tal vez por esto no progresa suficientemente de una forma práctica por los " dichosos" intereses económicos que arruinan y degradan la tierra.

Hace más de cuarenta años comencé a evitar las famosas devitalizaciones que es lo mismo que decir la muerte de las preciosas piezas dentarias, para ello comencé un juego experimental, no tenía la ilusión de resolver de forma conservadora la pieza una vez enferma pero había que hacer pruebas y ver por ejemplo el por qué se producía realmente cuando cerrabas una cavidad profunda dolores intensos rápidos, presagios de una siguiente inflamación, se trataba seguramente de la descomposición de las materias orgánicas por las bacterias anaerobias, desprendimiento de gases, compresión sobre el finísimo paquete basculonervioso. Me empeñaba al pensar que buena parte de la culpa era las enormes presiones producidas por la masticación sobre esta trama del techo pulpar, hice pruebas de autentica risa que no cuento por no extenderme hasta construir una especie de morula con perdigones diminutos de acero, pues pensaba en las fases intermedias, aireación impedimento en parte de entrada de alimentos, derivación de fuerzas, al no incidir ahora estas sobre superficies en lugar de puntos de las esperas...

Para ello he contado con la colaboración de mis nueve hijos y aquellos pacientes que querían extraerse las piezas antes que desvitalizarse, siendo el momento este propicio para suguerirles la idea de que colaborasen conmigo antes de realizar la extracción. "Hombre si no me hace daño y es gratis, tiempo tendremos de sacarla"... si les digo la verdad, conseguí un tanto por ciento de curaciones tal vez sería principalmente por la delicadeza con que trataba el fondo de las cavidades," jamás el torno". Removía con cucharillas el fondo, empleaba como desinfectante un parafenol el más conocido líquido "C.M.C." y más tarde el consabido Hidróxido Cálcico con lo cual resultaría un PH aproximadamente neutro. La cuestión fue que varios odontólogos de otras provincias preguntaron con interés a algunos de mis clientes al verlos signos radiográficos positivos y la excelente vitalidad pulpar, quién era el odontólogo leones que hacía tales cosas, apuntaban mi nombre en un cuaderno pero jamás me escribieron.

No quedé satisfecho de ninguna manera porque la parte negativa es mucho más dolorosa y más negativa pero sucedió que un buen dia me di cuenta que un perdigón suelto de aquella morula colocada sobre lo que considerábamos empastes blandos y que fueron desechados por este motivo a mitad de siglo apareciendo los famosos "composites".

Así que comencé a colocar sobre un cemento de Silicato aproximadamente hacia el centro del mismo y en ligera superficie, empujándolo como pequeño émbolo con un instrumento de amalgamación al uso. Pronto me di cuenta de lo interesante de esta tontería por que le daba cierta robustez al Silicato

Y por otro lado aplastaba el relleno hacía el fondo con facilidad en todas direcciones, el Silicato de esta forma al operar sobre una superficie dura que no se pegaba a los instrumentos se producían menos atrapamientos de poros de aire que debilitan como es sabido los empastes. Dos interminables años de espera hasta ver los resultados, también colocaba alguna bola de "composite" desnaturalizado en vez de la "esfera de acero" fea. Esto se consigue calentando una bolita de "composite" a altas temperaturas, volatilizando todas las sustancias tóxicas pues también los composites como derivados del petróleo que son, son como es sabido tóxicos.

Más adelante construí los multiapoyos en superficie, después de muchas pruebas con variados materiales, pulvericé vidrio común en polvo o en partículas, esto reforzó como es lógico todas las virtudes que tenían los anteriores empastes dando mayor seguridad.

Miren Ustedes los Silicatos que llevan como "fundente" en su elaboración un 17(por ciento) de Fluoruro sódico va saliendo según va desgastándose el vidrio de forma fisiológica (doctor Rosell), así que como más antiguos los empastes sean y mayor superficie va saliendo en forma "Iónica" y el efecto es mayor sobre la matriz y sobre el exterior en una acción anti-carie profunda y como es una acción constante dia-noche e inmediata, no se puede comparar con el uso de colutorios, pastillas, toma de aguas flouradas, etc...

Con las ventajas de no producirle el menor indicio de diente veteado que nos indicaría una fluorosis no deseada, tengan en cuenta que este hallazgo totalmente casual, está constatado durante más de treinta años de implantación únicamente de este tipo de empastes.

Lo que sí es cierto es que al permitirme colocarlo este Silicato, ahora de dureza aceptable, en premolares y molares por primera vez en el mundo la superficie que se consigue de salida son mayores que aquellos empastes de Silicatos que solo se hacían en dientes y muy pequeños se comprende que el efecto flúor es mayor y así hemos comprobado que los antiguos portadores de antiguos empastes no tienen caries nuevas o de tenerlas son diminutas se ve que les cuesta avanzar. Jamás existen caries recurrentes junto a los empastes. Se establece una especie de "gravación" en los bordes de la cavidad, tal vez. Es auténticamente asombroso. Como es sabido no existen contracciones ni dilataciones con estas pastas, en mi caso utilizo el "Omnifil" creo que es de fabricación Suiza " Laboratorios o casa "Jota" mejores, creo yo, que los Silicatos japoneses aunque no tengo la suficiente experiencia en estos últimos. Agradecería información donde encontrar este producto.

Les contaría como se han aprovechado de estas técnicas que yo durante un año o más estuve emitiendo por internet pero todo lo fastidian y lo hacen caro, parece como si quisieran que todo siguiera igual. Algunos trabajos parecidos a los míos de autores mexicanos, lo hacen mas complicado y a base de añadir composite dudando del efecto flúor.

Hagan ustedes muchas pruebas "In Vitro e In Vivo y ya no se desengancharan nunca mas de este tipo de empastes. Tengo un libro de más de cien páginas tamaño folio que se llama Sala de Espera no es solo de temas en profundidad de estos empastes sino que para hacerlo más popular y distraído se recogen trabajos publicados en periódicos de tipo religiosos, sociales, políticos, etc... ahora se ha publicado el segundo libro " Sala de Espera II " en este caso con un aval científico de primera categoría del Doctor Javier Garro Ilmo. Catedrático de la Escuela de Odontología de Bilbao, de la Real Academia de Medicina. El valor del primero es de seiscientas pesetas, el segundo trescientas como comprenderéis pierdo tiempo, dinero, trabajo, pero lo doy con gusto por la labor sanitaria que representa esta "tontería" evita enfermedades de boca " a montones", enfermedades generales y gastos " a lo tonto" como se están produciendo en la actualidad. Mis mensajes son continuos, no se haga Usted Odontólogo ni protésico, estos adelantos técnicos unidos al uso del Digluconato de Clorexidina en pulverizaciones que son muy económicos y el efecto anti-placa es comparativamente igual. Estos libros se venden en las siguientes librerías leonesas: Librería Pastor, Librería Valderas, Librería Universitaria,Todas ellas en la calle Gran Via de San Marcos, León, España.

Manuel Carlón Guzman.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                               






Volver al foro



Nombre
E-Mail
Asunto
Web
 

Mensaje

Ver mi mensaje después de insertarlo