c.Javier    piterpuig@hotmail.com Fecha  9/06/2016 23:07 
Host: 83.36.27.27    IP: 83.36.27.27    Sistema: Windows NT


Volver al foro Responder Maria en el Templo   Admin: Borrar mensaje
 
Mensaje
MARIA EN EL TEMPLO 1ª parte
Han pasado algunos años. Ahora María es una jovencita, una adolescente de una hermosura sin igual.
Tiene ya algo más de doce años. Sus cabellos ya no están sueltos, sino recogidos con unas trenzas sobre la nuca, que bajan sus coletas hasta cerca de su cintura.
Su rostro ya ha dejado de ser el de una niña, y se parece más al de una linda mujercita.
Lleva un vestido blanco, y sus ojos azules miran a veces hacia el Propiciatorio, que es el lugar del Templo donde, tras los velos, se asienta la gloria de Dios, donde los Sacerdotes le rinden incienso y adoración por el pueblo.

Es una hermosa mañana donde el sol resplandece en su rodar continuo sobre los azules cielos de Jerusalén.

María está sentada en un asiento de madera. Está cosiendo o bordando, mientras el perfume de las flores y los rosales llegan hasta ella.
Mira con sus ojos acariciadores hacia los jardines, hacia el horizonte que se pierde en la lejanía, y canta.
Su canto se vuelve oración. Una oración en la que habla de las maravillas de Dios, en la que contempla con amor a Dios no tan solo en el templo, sino en el templo de su corazón.
Es tan profundo el pensamiento y amor de Dios que siente, que parece que esté en éxtasis.

Se arrodilla, Su rostro parece como si un oculto sol de alegría, amor y fe irradiase de su mismo ser. En su rostro está la sonrisa de los ángeles, en su mirada el cielo, en su voz el ardiente amor a un Dios que contempla cercano.

De pronto unos golpecitos suaves llaman a su puerta. Es Ana de Fanuel, su maestra, que pasa visitando a las alumnas.
María contesta desde su lugar:
-Adelante.
-¿Estabas orando?, nunca cesas de orar.
-Sí. A veces miro hacia el lugar donde está Dios en el Templo. Pero allí contemplo su inmensa gloria, sus promesas, y al Dios del Sinaí.
Después, mi pensamiento se vuelve otra vez hacia mí. Me parece mirar en mi corazón. Y allí ya no veo al Dios del Sinaí, sino a un Padre amoroso. Veo como una llama de amor, un círculo donde esta Dios y yo. Entonces me parece oír esa divina voz del Padre que me dice: “Te amo”. Y yo también le respondo llena de amor hacia ÉL: “Te amo”
Y así permanezco oyendo su declaración de amor de Dios y devolviéndole todo mi amor.
No pienses que entre las llamas de este círculo no os veo también a vosotros. Os veo y os amo...
Pero no puedo amaros sino con el amor de Aquel que me dice “te amo”

Comprendo mi suerte, que será como la de todas las mujeres, pues así se estipula en Israel. Una mujer debe ser casada, luego debe ser madre y esposa.
Al decir “Yo te amo” me ofrezco a ser siempre virgen, porque solo puedo querer a Aquel con quien hablo y siento tan cerca de mí.
-Pero María, tu tendrás que casarte…
-Lo sé. Pero al que sea mi esposo le diré mi secreto. Le diré que quiero permanecer virgen.
-Y así desobedecerás la Ley secular de Israel.
- Dios me dará un esposo que me comprenda, que respete mis sentimientos. Confió en Dios.

A veces los padres quieren imponer sus deseos pensando que es lo mejor para sus hijos, y no comprenden que hay otra alegría infinita, que es consagrarse a Dios y vivir en su inmenso amor.
Yo estoy libre de esa imposición porque mis padres han muerto, y nadie sabe el dolor que me causa el no poder volverlos a ver en esta vida, el no poderlos besar, el no poderles tener a mi lado.
Pero aunque mis padres vivieran jamás me impondrían nada a la fuerza, porque mis padres han sido siempre justos.
Seguiría la voz que me llama aunque fuese contra todas las voluntades familiares, porque esa voz me ama más fuertemente, más que ninguna cosa.
-Pero María ¿Qué palabras le dirás a tu esposo para persuadirlo de que respete tus sentimientos?
-Tendré conmigo a Dios. Dios iluminará sus sentimientos, sus instintos y estímulos y se convertirá para mí en una flor pura que tendrá como perfume la caridad.

Yo quisiera que esta voz que me habla me dijese dónde está la mujer que un día será la madre del Mesías.
Iría hasta donde está. No temería ni al calor ni al frio ni al hambre ni al cansancio. Iría y le rogaría que me tomase por esclava, por sierva, que me pusiera los peores trabajos con tal de dejarme escuchar la voz del Niño Mesías.
Tal vez tendría la suerte de limpiar sus pañales. Tal vez lo viese crecer y un día me diese de sus manos un trozo de pan.
Aunque el hambre me acosase guardaría ese trozo de pan como una reliquia. Lo tendría siempre conmigo. Lo estrecharía contra mi corazón como una prenda de amor del Niño que será un día el Redentor.

Dicen que faltan muchos años aún. Yo sé que las profecías no se equivocan, pero esa voz que me habla me hizo comprender que esos años se cuentan por lunas.
Por eso te digo que la venida del Mesías está cerca.
-María, tu deberías ser la madre del Mesías.
-Oh, no digas eso. Yo no soy digna ni de soñar ni pensar tales cosas. La escogida para ser su madre tiene que ser una mujer llena de virtudes. Yo soy tan solo una humilde mujer. Una mujer que se extasía pensando en conocerlo. Me conformo con poder conocerlo.

El Mesías deberá sufrir mucho, pues los Profetas lo dicen.” Heridas, Sangre, dolor…todo Él será dolor”
Al menos que esa sangre caiga en cálices sagrados que puedan ofrecer al Señor la flor de su pureza. Que no sea profanada su sangre con las blasfemias. Que corazones puros la recojan para derramarla sobre los enfermos de alma para que se iluminen sus corazones., y luego lavados en esa sangre se conviertan en lirios de pureza que enjuguen el sudor y las lágrimas del Mesías.

María calla. Se queda en meditación profunda, mientras Ana de Fanuel la braza entre lágrimas de emoción.

Me gusta · Comentar · Compartir
Me gusta                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                
 

Tabla de contenidos (0)
 





Volver Responder
 
Nombre
E-Mail
Asunto
Web
Enlace a una
imagen
Notificar por e-mail respuestas.

Mensaje


Códigos para formatear el texto del mensaje
Códigos para añadir emoticones
Tabla de colores

    

En responder...
  Seguir en este debate     Volver al índice