c.Javier    piterpuig@hotmail.com Fecha  8/06/2016 22:25 
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Volver al foro Responder UN ENCUENTRO CON DIOS   Admin: Borrar mensaje
 
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ENCUENTRO CON DIOS
Jesús, me he enterado que me estás buscando. ¿Pero Tú sabes quién soy yo?
Pienso que si lo supieras no te interesarías tanto por mi amistad.
¿Recuerdas los siete pecados capitales? Pues aquí, aquí adentro de mi corazón están todos como un rey en su trono.
Aquí impera la soberbia con el orgullo. La avaricia con el ansia de poseer más y más. La envidia con el afán de ser más que todos. La gula con el hambre y sed de comer y beber hasta hartarme. ¡Hartarme y saciarme! Y de la lujuria no te cuento, pero comprueba y verás La ira la tengo siempre presente, y la pereza para hacer algo bueno me domina.

De veras que si te fijas en cada una de esas cosas no vas a ver unos arbolitos brotando, sino un viejo bosque que ensombrecen toda la viña.
No. No te sonrías, porque aquí no acaba la cosa. ¿Recuerdas los diez Mandamientos? Yo recordarlos sí que los recuerdo muy bien. Pero cumplirlos....Bueno, cumplirlos nada.
Y lo más chistoso es que tengo buenas disculpas. Ya sé que no te agradarán, pero para ser sincero te las digo:
Te diré: Es que soy débil, y claro...
Es que Tú ya sabes de qué barro estoy hecho
Es que todos obran el mal. Y yo soy como todos
Es que la fe no me permite verte, y ya me comprendes... ¿Por qué no te muestras?
Es que tampoco tengo cierto si vale la pena ser bueno y sacrificado, porque ¿quién me asegura que no termina todo con la muerte?
Es que hacer la caridad cuesta, y yo no soy ningún santo, ni tengo vocación de santo.

Ya te digo: Me enteré que me andas buscando. Por eso antes de que me encuentres quiero decirte todo esto. No quiero que luego te enteres y tenga que andar en tu presencia con la cabeza baja.
Pero me han hablado tan bien de tí, que me dejaría encontrar para charlar un rato.
¿Aun así sigues sonriendo?

-Sí. Sigo sonriendo.
Anda, ven aquí a mi lado. Siéntate tranquilo y no me temas. Tal vez te has alejado tanto porque nunca me has conocido. Te han hablado algo de Mí, y olvidaron decirte algo.
Yo te conozco. Y sé que eres así, tal como dices, y en ocasiones aún eres peor. Pero ¿Sabes por qué te busco? Porque he venido a la tierra con un solo encargo de parte del Altísimo Dios, tu creador.
Ese encargo es BUSCAR A LOS QUE SE ALEJAN DE MÍ, DE DIOS, DE LOS MANDAMIENTOS Y SE DEJAN VENCER DE PECADOS CAPITALES
¿Sabes lo que me has costado? Me has costado dejar la Gloria con todas sus maravillas y vestirme de carne humana. Me has costado muchos sacrificios, sudores, noches sin dormir, incomprensiones,…
Me han apedreado, y lo sufrí por ti, para que tuviésemos este encuentro y poder salvarte. Me has costado toda una vida de sacrificios y privaciones, y por último sufrir en plena juventud una muerte horrorosa.
En esa Cruz no he sufrido una simple agonía, sino que al dolor de la crucifixión se sumó una sed espantosa. Ni un río de agua que viniese hacia Mí podría apagar mi sed.
He sufrido lo más terrible, que fue verme desamparado de Dios, abandonado, olvidado de que Dios que era mi Padre. No es que mi Padre me abandonara, es que el dolor, el amor y Satanás me hicieron verlo así. ¿A caso sabes lo horroroso que es morir sin Dios? Pues para que tú no sintieses ese dolor lo he padecido Yo en el grado más alto.-
Todo eso y más. Porque también Yo amaba a mi madre. Y hubo un momento que no la he visto al pie de la cruz. No podía verla porque la sangre había cerrado mis ojos. Y por eso le dije: Mamá ¿también tú me has abandonado?
He bebido mi propia sangre, tanta era mi sed…

Pero jamás comprenderás el dolor que me causa un alma que se condena. Por eso te busco, porque Yo sé lo terrible que es estar toda la eternidad alejado de Dios, lleno de dolores, sin que ese sufrimiento tenga valor alguno, porque en ese estado del alma, llamado Infierno, ni el cielo ni Dios escuchan los lamentos del que se condena.

Hoy no te digo más. Pero ahora piensa.
Yo siempre estoy a tu lado. Siempre estoy esperando un suspiro, una palabra de arrepentimiento de tus labios. Estoy con el oído muy atento a tus ruegos.
No estoy lejos. Si quieres ser mi amigo, si quieres vivir en mi amistad solo es necesario que arrepentido de tus culpas digas: PERDONAME SEÑOS, POR QUE HE PECADO.
Mira que poco te pido. Solo eso. Y yo haré todo lo demás.
Solo tu deseo de arrepentirte, y pedir perdón.
Luego te acercas cuando puedas a un confesor, y de sus labios oirás mis palabras: Yo te perdono. Vete en paz y no quieras volver a pecar.

Ahora te dejo con estos pensamientos. Ojalá quieras tú aceptarme a Mí entre tus amigos como yo te he aceptado a ti.
-De veras estaba muy lejos de comprender ese amor sincero que me tienes.
Me siento atraído por tu bondad. Me agradaría charlar contigo cada día.
¿Puedo volver a tener otro ratito de charla contigo mañana?
-Sí. Mañana te espero. Y si necesitas antes, de dia, de noche, a cualquier hora yo vengo a estar contigo. Solo llámame.
._Gracias, Jesús. Hasta pronto.
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